Monasterio de Tatev: rezar en el Edén

Para nosotros, Tatev es el monasterio más impactante de Armenia. Y uno de los más bonitos del mundo. No sólo por su arquitectura, sino por el entorno natural que lo rodea. Quizás por eso sea uno de los más visitados. Su situación estratégica al filo de un profundo acantilado, sus gruesas murallas y sus torres defensivas hacen que parezca más un castillo que un monasterio.

La ubicación escogida para construir el mayor centro cultural y religioso del sur de Armenia es de postal: el Cañón del Vorotán. Se trata de uno de los entornos naturales más impactantes y mejor conservados del país. El cañón se encuentra rodeado de bosques, praderas y enormes montañas, y el Monasterio de Tatev se alza en una explanada desde donde se divisa una panorámica que corta la respiración. Es un buen lugar para pasar un par de días de desconexión, haciendo trekking y conociendo los secretos de la zona.

El Monasterio de Tatev se levanta sobre uno de los primeros santuarios del país. Se fundó en el siglo IX sobre las ruinas de una pequeña iglesia que existía desde el siglo IV. En sus mejores años llegaron a vivir dentro de sus murallas cerca de 1000 monjes y aprendices. En su interior también existió una importante universidad y una magnífica biblioteca.

Pese a su carácter defensivo, el recinto fue destruido en diversas ocasiones por los invasores selyúcidas y las tropas de Tamerlán. Por si fuera poco, varios terremotos lo dejaron en ruinas. Sin embargo, el monasterio de Tatev siempre resurgió de sus cenizas como el Ave Fénix, con ese espíritu tan armenio de recomponerse rápidamente ante la tragedia.

Datos interesantes sobre la historia de Tatev

Dentro del Monasterio de Tatev hay diferentes espacios. El santuario más importante es el dedicado a San Pablo y San Pedro (Surp Poghos-Pietros) que se construyó a finales del s. IX. Es inconfundible ya que es el único que tiene una cúpula con forma de paraguas. En su interior hay interesantes frescos de la Edad Media y bonitos bajorelieves.

La pequeña iglesia en honor a San Gregorio se alza en su muro sur y se construyó en el lugar exacto en el que un terremoto de tierra destruyó el anterior templo. Al lado, se encuentra el mausoleo donde yace Grigor Tatevatsi, el religioso que estuvo al frente de la universidad de Tatev durante la época feudal y que la llevó a su máximo esplendor. Otra pequeña iglesia, la de Surb Asvatsatsin, se encuentra al lado de una de las dos torres que defienden el recinto. Es la iglesia que da la bienvenida a cualquiera que acceda a Tatev y data del siglo XI.

En el patio se levanta una columna octogonal de ocho metros que tiene un khachkar en su parte de arriba. Lo llaman el Gavazan (Columna Oscilante) y era una especie de sismógrafo de la Edad Media. La pilastra data del s. IX y es muy sensible a los temblores. Al menor movimiento de tierras tiende a ladearse un poco, aunque nos aseguraron que después siempre vuelve a su posición original. El Gavazan ha salvado miles de vidas ya que en una zona de gran actividad sísmica como es Armenia, servía para alertar a los monjes de un posible terremoto o incluso de la llegada de algún ejército invasor. Y es que las pisadas de miles de soldados generaban temblores y la columna ponía en sobreaviso a los curas.

Antiguamente, Tatev era como una pequeña ciudad. Tenía comedor, su propio albergue para peregrinos, cientos de celdas para los religiosos, biblioteca, comedor, cocinas, pastelería, baños y la residencia del obispo. Fuera, se puede visitar una antigua almazaba donde la comunidad hacía su propio aceite.

¿Cómo subir hasta Tatev?

Para llegar hasta el monasterio hay dos opciones:

  1. A través de la tortuosa carretera H45 que une el pueblito de Halidzor con la aldea de Tatev (14km.)
  2. Cogiendo el teleférico más largo del mundo.

La opción más cómoda, rápida y espectacular es sin duda la segunda. Pero no es apta para personas con vértigo. Y es que el teleférico se eleva cientos de metros y ofrece unas vistas increíbles del Cañón del Vorotán. Este milagro de la ingeniería tiene 5700 metros de largo y se construyó en 2010. Cada cabina tiene capacidad para 25 personas y es una telecabina bastante segura.

Nuestra recomendación: mucha gente sube al Monasterio de Tatev en teleférico pero baja andando. Es un buen paseo de 14 kilómetros de vuelta y hay que ir con tiempo. Por el camino te encontrarás con el famoso Puente del Diablo, dos piscinas naturales donde la gente se baña en verano y un entorno natural precioso.

Además, los alrededores de Tatev ofrecen multitud de senderos y rutas de trekking. La zona cada vez cuenta con mejores infraestructuras turísticas y se han creado unos cuantos B&B en los pueblitos de los alrededores. En la oficina de turismo que hay en el pueblo de Tatev os informarán de todo.

Transporte: ¿Cómo llegar hasta Tatev?

La zona no está muy bien comunicada. Hay una Marshrutka desde Goris hasta Tatev a las 15:00 horas, y otra desde Tatev hasta Goris a las 9:00 horas, así que si optas por esta opción tendrás que quedarte a hacer noche. Si no quieres pernoctar lo mejor es intentar coger un taxi compartido de ida y vuelta desde Goris y negociar precio junto con el tiempo de espera.