Monasterio de Khor Virap: devoción a las faldas del Ararat

Khor Virap ofrece una de las postales más icónicas de Armenia. Se trata de uno de los monasterios más visitados y fotografiados del Cáucaso. Está rodeado de viñedos antiquísimos que se usan para destilar ese coñac armenio que tanto le gustaba a Churchill. Y como guinda al pastel…, ¿qué mejor que la impresionante mole del Ararat como telón de fondo?

Monasterio Khor Virap

Para los armenios este monasterio es especial y es un lugar de peregrinación. Aquí se fusionan los dos símbolos nacionales: por un lado, el monte Ararat, que pese a que actualmente está en territorio turco es el tótem del país. Y por el otro, el monasterio de Khor Virap, donde Gregorio el Iluminador estuvo encerrado casi trece años.

Se trata de un complejo monástico amurallado que cuenta con un par de iglesias y las celdas de los religiosos. Se ubica en la margen derecha del río Arax, que marca la frontera con Turquía –hoy en día cerrada– y se encuentra a unos 30 kilómetros al sur de Ereván. Es la típica excursión de medio día desde la capital, y es especialmente agradable si las condiciones climáticas acompañan. Hoy en día, Khor Virap es uno de los lugares de peregrinación de los armenios devotos.

Historia

En Khor Virap es donde empezó la conversión de Armenia a la fé de Cristo. La historia dice que el Rey Tirdates III encerró a Gregorio el Iluminador (Grigor Lusarovich) en una mazmorra llena de serpientes y escorpiones durante trece años. ¿La razón? Se enteró de que el padre del santo había matado a toda su familia en una conjura para arrebatarle el trono unos años atrás. Sin embargo, San Gregorio no murió y sobrevivió al cautiverio gracias a una señora que todos los días le deslizaba un poco de pan a través de una abertura. Al parecer, ni una sola serpiente ni escorpión le picó en más de una década.

¿Cómo ocurrió la conversión en masa de Armenia al cristianismo?

Cuenta la historia que cuando el rey Tirdates III mató a Santa Gayané, una monja guapísima de la que se enamoró, pero ella le rechazó, y a las 36 monjas con las que viajaba, enloqueció. Entonces su hermana Khosrovdukht tuvo una revelación en sueños que le indicó que la única persona capaz de devolverle la cordura al rey era el hombre encerrado en la mazmorra. Le puso en libertad y San Gregorio le sanó de sus locuras de forma milagrosa. Aquello marcó mucho al monarca, y como forma de agradecimiento, decretó que a partir de entonces la única religión de su reino sería la fe de Cristo.

La mazmorra aún existe y se puede visitar. Pero no es apto para personas con miedo a las alturas, claustrofobia o en mala forma física. Al menos cuando nosotros visitamos el lugar había que echarle agallas para bajar los seis metros y medio de estrechas escaleras metálicas que están bajan desde la Iglesia de San Gregorio. Quizás hoy en día hallan habilitado una pasarela más segura.

En el centro del patio del monasterio se sitúa la Iglesia de Surb Astvatsatsin, que fue construida en el siglo XVII en tufa rojiza y negra. Destaca el bajo relieve situado bajo la ventana del altar donde aparece en la parte derecha San Gregorio con una biblia curando al rey.

Transportes

Las marshrutkas y autobuses hacia Khor Virap salen del parking de la Estación Central de Tren de Ereván (parada de metro Sassountsi Davit) a las 9:00, 11:00 y 14:00 horas. Te dejan en el cruce de las carreteras entre el pueblito de Lusarat y la que se dirige al monasterio, a un kilómetro y medio de tu destino. A la vuelta, el transporte para en el mismo lugar (sentido contrario) a las 13:20, 15:20 y 17:20 horas. Un taxi de ida y vuelta desde Ereván a Khor Virap junto con una hora de espera ronda los AMD 10.000.